martes, 31 de julio de 2012

Capítulo 26. Nos vamos a cenar. Juntos.


-Pf.. pero la he cagado.
-Seguro que todavía tiene solución. Pero lo tienes que arreglar hoy, antes de que lo pierdas.
-Sí, lo haré -sonreí un poco- Hazza, no sé que haría sin ti -le volví a abrazar.
-Aquí para todo, ya lo sabes -dijo yéndose.
-Sí, lo sé. Lo mismo te digo. Te quiero hermanito.
-Y yo a ti, hermana -y se fue bajando las escaleras.








Lo primero de todo que hize, fue llamar a Julia, para avisarle del "cambio de planes"
A los dos pips, contestó.
-¿Fina?
-Sí, soy yo. Cambio de planes: Me arriesgo.
-¿Te arriesgas?
-Sí tia... Estoy pillada por él. Además me han dicho que no es de esos... que si está conmigo, estará.
-Bueno -se oyó un suspiro- sabes que te apoyo, tomes la decisión que tomes, sabes que estoy ahí para todo. 
-Como te quiero -sonreí al otro lado de la línea.
-Además, como te haga algo, se las verá conmigo, ya lo sabes. Yo también te quiero.
-Mucho, hermana.
-Muchísimo. Bueno.. ¡Corre! Vete a arreglarlo antes de que sea tarde.
-Voy, te amo sister.
-Y yo a ti, hermanita -colgó.
Bajé rápidamente, no había nadie, sólo Zayn, sentado en el sofá.
-Zayn... -me senté a su lado.
Sin mirarme, se levantó y hizo ademán de irse. Antes de que se fuese le cogí de la mano.
-Zayn, por favor...
-Ejem, ¿puedes soltarme? 
-Pero...
-No quiero escucharte -le solté.
Tu tranquilo, pensé. No me conoces. Me vas a escuchar sí o sí.
Me fui a mi habitación, me arreglé y me puse un vestido azul y unos zapatos de tacón negro. Me lo compré hoy, me gustaba mucho. Me dejé el pelo suelto, me llegaba hasta la mitad de la espalda. También cogí un bolso y metí dentro una cartera mía con dinero. Me miré al espejo y inspiré. Todo o nada; espero que no haya cenado.
Fuí a su habitación, toqué a la puerta.
-No quiero que entres -dijo Zayn.
Intenté abrir la puerta, estaba cerrada con llave; fui corriendo a mi habitación y cogí una horquilla del pelo, la metí en la cerradura de la habitación de Zayn. Al cabo de un rato, conseguí abrirla. 
-No me subestimes -sonreí.
-¿A donde vas? -dijo sorprendido de como iba vestida.
-A donde nos vamos, querrás decir. Nos vamos a cenar juntos.
-¿Qué dices?
-En cinco minutos te quiero abajo, ponte guapo -dije saliendo de la habitación: Espero que me haga caso- Aunque tu siempre lo estás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario